Después de mi primera
tarta floral os presento la segunda, es muy parecida en cuanto a la decoración porque Miriam la quería así para Maria pero el relleno en este caso es de fresas con nata y en la decoración he cambiado algunos detalles como las chocolatinas serigrafiadas y algún cambio improvisado en las flores.
Ya que en la primera no os puse la receta detallada creo que es hora de compartir como podéis hacer este precioso pastel.
Ingredientes para el bizcocho:
4 huevos
160 g de azúcar (100 60 gr.) (si no ponemos azúcar
avainillado agregaremos 10 gr más de azúcar en la mezcla de las yemas.
1 sobre de azúcar
avainillado o 1 cucharadita de esencia de vainilla
200 gr de harina blanca de trigo normal de cocina o repostería
7 gr de levadura de
repostería
50 cc de aceite de girasol
100 cc de leche
rayadura de limón
zumo de limón (3 o 4 gotas)
1 pellizco de sal
Precalentar el horno a
170 grados.
Preparamos el molde donde vayamos a volcar la mezcla, en mi caso de 20 cm de diámetro. Este es un bizcocho que sube muchísimo
entonces os aconsejo que si el molde no es muy alto forreis el fondo con papel de horno así como los laterales de manera que sobresalga un par de dedos el papel y os haga ganar altura del molde. Si ya es alto podéis encamisarlo con mantequilla y harina y listo.
Separamos las yemas de las claras en dos boles distintos. Montamos las claras con el zumo de limón, la pizca de sal y 100 gr de azúcar. Reservamos.
Montamos las yemas con el resto del azúcar hasta que blanquee y triplique el volumen. Añadimos el aceite poco a poco sin dejar de batir en forma de hilo y posteriormente la leche del mismo modo.
Ahora es el turno de la harina junto con la levadura, todo tamizado, y vamos incorporándolo con una espátula, si veis que se os forman grumos lo podéis hacer con las varillas.
Finalmente incorporamos las claras hasta que quede una mezcla bien homogénea.
Volcamos la mezcla en el molde, bajamos el horno a 150º y lo horneamos de 50 a 60 minutos
solo con calor por la parte inferior. No abráis el horno hasta pasados por lo menos los 50 minutos!!! luego podéis comprobar la cocción pinchando con un palillo en el centro y salga limpio y también porque se separa de los laterales.
Cuando lo saquemos del horno lo vamos a lanzar sobre el mármol desde la altura del hombro para que saque el aire, luego lo sacamos del molde y lo frotamos un poco con suavidad para que quede liso y no nos quede la pancita que le sale a veces por el centro.
Le damos la vuelta y lo dejamos enfriar sobre un rejilla cubierta con papel de horno.
Este es el resultado..
Mientras se enfria preparamos el relleno en mi caso fresas con nata.
Ingredientes:
- 200 ml de nata
- 350 gr de fresas
- 40 gr de azúcar
Montamos la nata con el azúcar y le añadimos las fresas cortadas a trocitos. Lo dejamos en la nevera enfriando. Si lo teneis que dejar mucho rato no lo mezcléis porque las fresas os van a soltar mucha agua. Hacerlo en el momento de rellenarlo.
Yo lo reservé porque tenia el bizcocho caliente y empecé con la crema de mantequilla
Crema de mantequilla con merengue (Swiss Buttercream)
- 300 gr de mantequilla pomada
- 5 ml de extracto de vainilla
- 100 gr de azúcar blanquilla
- 2 claras
Os pongo estas cantidades pero yo dupliqué la receta porque necesitaba también para a decoración, así que si lo queréis decorar con la misma crema duplicarlo. Si os sobra aguanta muy bien en nevera o aprovecharla para decorar unos cupcakes jejejeje. Si la guardáis en nevera debéis sacarla por lo menos una hora antes de usarla y la volvéis a batir bien.
Antes de empezar debéis llenar un bol con agua fría y reservarla en la nevera.
Ponemos la mantequilla en un recipiente y la trabajamos para que esté bien pomada y a temperatura ambiente.
Ponemos agua en una olla para hacer un baño maría, la ponemos al fuego.
En un bol ponemos las claras con el azúcar y lo llevamos al baño maría. Empezamos a batir las claras hasta que lleguen a los 60º, lo comprobamos con termómetro y si no tenemos debemos notar con los dedos una vez montadas que el azúcar no se aprecia.
Lo sacamos del baño maría y lo llevamos al bol de agua fría, es decir hacemos un baño maría invertido y seguimos batiendo hasta que la mezcla enfrié y notemos que el bol está frio. Es muy importante la temperatura de las claras y de la mantequilla para que no se corte.
Finalmente incorporamos el extracto y la mantequilla a partes. Le añadimos una cucharada y batimos hasta incorporarla y así sucesivamente hasta incorporarla toda.
Si se os corta quiere decir que la mantequilla está fría así que no lo tiréis!!!! ponerla unos segundos en el baño maría sin dejar de batir y veréis que os cuaja al instante.
Finalmente la teñimos del color que queráis y reservar una parte para teñirla de otros colores para las flores y demás decoraciones.
Montaje:
En un papel de horno dibujamos una circunferencia del tamaño del molde del pastel y lo cubrimos con una capa de crema de mantequilla.
Dividimos el bizcocho en dos o tres partes, yo como era ya muy alto lo he hecho en dos y siempre marcándolo con palillos para que luego coincidan las parte. Colocamos la parte que queramos que sea la de arriba encima de la circunferencia de crema (como veis en la cuarta foto yo lo puse ya relleno pero os aconsejo que lo hagáis antes para no tener que desplazar el bizcocho entero sobre la circunferencia), hacemos un cordón de doble altura con la ayuda de una manga con la crema de mantequilla alrededor del bizcocho como pared para el relleno y lo rellenamos con las fresas con nata.
Cubrimos con la otra parte del bizcocho y lo llevamos a enfriar unos 10 minutos en la nevera.
Lo sacamos y cubrimos toda la tarta con la crema con la espátula. Finalmente le damos la vuelta y sacamos el papel y nos quedara la parte superior con una cubierta bien lisa.
Para la decoración usáis una boquilla para rosas y la ayuda de un clavo para ir formándolas con la crema del color que prefiráis, las enfriáis para manipularlas mejor y luego las colocáis sobre el pastel, luego las rematais con las hojitas y listo!!!